Mañana fresca





Mañana fresca  en la selva, olor a vida, a hierba tierna.
Un cielo blanco, inmenso, aguantando los  latidos del  silencio.
Un ambiente calmo y puro tocando el infinito,
un canto de ave, alegre , vuela por la huerta.

Siento paz, en mi vida y al mismo tiempo nostalgia
Han sido miles de mañanas frescas desde el primer respiro,
desde el primer paso y el primer verso  en las líneas de mi historia.
Ah… niñez, alegre, con la misma  lluvia fresca y el mismo sol radiante, matutino.
Te extraño tanto y cómo quisiera  tenerte  de vuelta.
Cómo quisiera correr por los pastos y saltar libre como un cordero.
Los años se fueron y ahora corro…  tras la cuerda de otras metas.
Brisa, líbrame de la apatía, de  la rutina. Líbrame de  perder los recuerdos.


poema a la selva