La vida pasa veloz



Tengo, una luz débil, que me acompaña,
cuando busco respuestas a mis dudas,
llama que entre las sábanas blancas que me abrazan,
brilla y se apaga y se muestra y  se oculta.

Como un Titánic que vuelve,
tantas historias que se han ido
lejos,  vienen otra vez, a verme
y se cuelgan,  en mi mente.
En este infierno anestesiado,
gritan  fuerte,  las heridas
y corren balas del pasado
entre,  las mismas,  banderas desteñidas.

Mientras tanto la noche sueña,
tantos sueños acorralados,
secos y desabridos por tanta espera.
La vida  pasa veloz con los ojos cerrados.
Las respuestas no están en  la filosofía,
para tantas preguntas que jamás verán milagros.