El sol



Mientras el sol  juega con las horas del día
y abriga poco a poco mis latidos aletargados,
mis dedos se sumergen en  la sed de este papel blanco
donde  derrito  en versos la melancolía.

En su trono, el sol, es a veces amigo y a veces verdugo.
Rayos que abrazan y aprietan,  rayos que besan y muerden,
la ropa  blanca de estas nubes pálidas  que se abren
y como  sellos ansiosos,  marcan,  la agrietada  piel del mundo.