Pirámide de amor




Yo
amo
tu boca
pensativa
que en las tardes crea
bandadas de versos.
Amo tu labio quedo.
Amo tu palabra pura,
cuando la expresas sin decirla.
Y amo la delicia acorralada
que a veces brindas sin pedirla.
Yo amo que seas mía y solo mía,
con tu voz prudente y la verdad desnuda.
 Y amo que a mí te aferres con la luz del alba.