Es ella




La abracé  en silencio y susurrante  me soltó al oído un "te quiero".
La abracé más fuerte y mi fiel latido se perdió en su pecho.
Entre sus labios descubrí la miel y  el  chocolate  de la  primavera.
La aurora misma renacía niña entre  sus pupilas.

La aparté un poco,  le tomé el mentón,  la miré a los ojos
 y me di cuenta  en un segundo que ya yo no era el mismo.
La quiero, perdón: "la amo" y todo lo que hoy tengo gira entre sus manos.
Me abrazó con fuerza y por un instante me sentí  más vivo.

Es ella dije, es ella aunque duela, aunque amarla cueste una  vida entera.
Es ella y en sus ojos nada toda mi esperanza.
Es ella porque en ella yo ya no soy el mismo.
Es ella porque en ella tengo lo que nunca tuve.

 Mi corazón le canta, mi corazón la busca cuando el sol se esconde.
Es ella, ella es la luna donde escribo a diario estos versos cortos.
Sin duda el amor existe cuando la respiro y  es cierto que el amor respira porque  ella existe.
Sólo quiero amarla, aprender a amarla aunque cueste todo o aunque todo gane.