No puedo vivir sin ella



Tarde tras tarde, viene y se va. 
Mi corazón quiere seguirla  cuando suelta mis dedos y se levanta sonriente para irse.
Veo su silueta y  sonrío, voltea para verme  y vuelvo  a sonreírle.
La quiero es cierto y mi corazón no puede vivir sin ella. 


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