Hermosa mía



Es suficiente para mis ojos: tu sonrisa.
La magia de tus labios me atrapa, me hipnotiza.
De tus ojos a la luna se desparrama
 la música de la madrugada.
Me cantan desde tu alma
los latidos de la primavera.
Eres como el rocío para las rosas.
Eternamente indispensable niña.
Vives en mi pecho como el sol en el cielo
y vuelas entre mis emociones ahuyentándome el silencio.
Tan bella, tan angelical, tan humana, tan apasionada,
de ti la poesía nace en mí renovada.
Eterna como una canción de amor
Llenas mi vida con tus locuras y tu voz.
Despierto  y te sueño. Me pierdo y te encuentro.
Eres el mar de mis barcas hechas versos.