Soñé que estaba dormido en sus brazos


Soñé que estaba dormido entre sus brazos
y que ella jugaba con sus dedos  de seda en mis cabellos.
Sus manos hacían música en mí
y yo volaba como un globo inflado, de amor, por el cielo.
Soñé que despertaba y que al ver su rostro se derretían mis ojos.
Absorto, embelesado
su nombre se asomaba  tímidamente entre mis labios.
Y la amé, la amé como el sol ha amado siempre a la luna.
Desperté y vi la primavera sonriendo en  mi ventana.
Su aroma de rosa virgen me estremecía el alma.
La amé despierto y volví a soñar 
soñé que el amor era eterno, eterno desde que ella me ama.