Mi otra mitad




Llegaste a mis orillas cuando estaba dormido,
llegaste y me di cuenta que eras lo que había soñado.

Llegaste con la brisa, a esparcir tu aroma de primavera,
ahora te respiro y existo, ahora te amo y vivo.

Eres la princesa que vino a darle color a mi historia,
cuando todo era gris, tu renaciste mi sonrisa.

Te veo y vuelvo a enamorarme,
aún no dejo de temblar de emoción, cuando corres a abrazarme.

Atrapaste  mis latidos inundando mis canciones y mis versos.
Con el sol de tu voz iluminas mis silencios.

Amo tu sonrisa niña que me invita insistente a un beso.
Amo perderme en el océano de tus ojos y parar el tiempo.

Quiero ser el que abrigue tu mundo como el sol a la tierra,
quien derrita tus miedos, quien sostenga tu brazo para que no caigas.

Mientras lluevan tus besos como estrellas fugaces
estaré perdido en tus brazos, buscando llenarte de amor a cada instante. 

Te amo y quiero amarte una eternidad
en la paz y en la guerra, en la calma y en la tempestad.

Quiero que seas la protagonista de mi historia,
la que siempre llene mis días con su locura y con su ternura.
Mi complemento, mi otra mitad, quien completa mis sueños.
Eres el regalo perfecto que Dios mandó a mi mundo...

Mi corazón es tuyo, como el sol de la tierra, como el mar de la arena,
déjame tomar tu mano bajo la penumbra, cada vez que la tarde visite tu silueta.

Déjame abrazarte hasta que nos envuelva el cielo 
y ser uno contigo, en un segundo y en un instante infinito.

Te amo.